Decimos que una chimenea revoca cuando el humo, en lugar de subir por el conducto, vuelve a la habitación. Además de molesto es peligroso, porque con el humo entra monóxido de carbono. Estas son las causas más habituales, de la más fácil de arreglar a la más complicada.
1. El conducto está sucio o atascado
El hollín y la creosota estrechan el paso del humo, y un nido puede taparlo del todo. Es la causa más común y la más fácil de resolver: una limpieza. En la misma visita revisamos el conducto con cámara para descartar otros problemas.
2. El conducto está frío
Al encender, el aire frío que hay dentro del conducto pesa y frena la salida del humo. Pasa mucho en casas que han estado cerradas y en los primeros días del otoño. Para evitarlo, calienta el tiro antes: quema una hoja de papel arrugada en la boca de la chimenea y enciende después, con el fuego de arriba abajo, como explicamos en qué leña quemar.
3. Falta aire en la habitación
El fuego necesita aire para tirar. En casas con ventanas nuevas muy cerradas, o con la campana extractora de la cocina en marcha, la casa coge el aire por donde puede, y a veces lo hace por la chimenea, de arriba abajo. Abre una ventana una rendija al encender y no uses la campana extractora mientras la chimenea esté encendida.
4. El viento
Con viento fuerte se forman remolinos en la salida que empujan el humo hacia abajo. Pasa mucho con el cierzo del valle del Ebro y en casas expuestas en lo alto del pueblo. Un remate o sombrerete antiviento suele resolverlo. Lo explicamos en sombreretes de chimenea.
5. La salida está más baja que lo que la rodea
Si cerca de la salida hay un tejado más alto, un árbol o un muro, el aire hace remolinos y el humo no sale bien. Las guías de instaladores toman como referencia que la salida quede al menos un metro por encima de la cumbrera del tejado y de los obstáculos cercanos. Si tu chimenea no llega, la solución es recrecerla, y eso lo hace un albañil.
6. Niebla y días sin viento
Con niebla y aire quieto, el aire frío y húmedo de fuera frena la salida del humo. Es habitual en el valle del Duero y en la Ribera. Un conducto limpio y un fuego vivo desde el principio aguantan mucho mejor esos días.
7. El hogar es demasiado grande para el conducto
Algunas chimeneas de campana tienen una boca muy ancha para un conducto estrecho, y el tiro no da para tanto aire. Hacer el fuego al fondo del hogar ayuda. Si el problema sigue, un instalador puede reducir la boca o poner un insertable.
Si revoca ahora mismo
- No eches más leña y deja que el fuego se consuma.
- Abre puertas y ventanas para ventilar.
- Si alguien se encuentra mal, salid de casa y llamad al 112.
- No vuelvas a encenderla hasta saber la causa: llámanos y la revisamos.
