Una estufa de pellets funciona sola casi siempre, pero necesita un poco de cuidado para no dar guerra. Sigue siempre el manual de tu modelo, porque cada fabricante marca sus plazos. Esto es lo habitual.
Cada día
- Con la estufa fría, vacía el brasero o crisol de ceniza y restos. Si los agujeros se tapan, la combustión empeora.
Cada semana
- Vacía el cenicero.
- Limpia el cristal, siempre en frío.
- Aspira la ceniza de la cámara de combustión con un aspirador de cenizas, nunca con el aspirador de casa.
Cada temporada
- El servicio técnico revisa el interior del aparato: ventiladores, sensores, juntas y quemador.
- Nosotros limpiamos la salida de humos: el tubo, los codos y la T de registro, y lo revisamos con cámara. Es la parte que no se ve y la que más problemas da cuando se tapa. Más información en limpieza de estufas y calderas de pellets.
El pellet también cuenta
- Usa pellet certificado, por ejemplo ENplus A1: deja menos ceniza.
- Guárdalo en un sitio seco. El pellet húmedo se deshace en serrín y quema peor.
Señales de que algo no va bien
- Salta la alarma de humos o de depresión.
- La llama es alta, anaranjada y sucia.
- El cristal se ennegrece enseguida.
- Huele a humo cerca del tubo.
Si notas alguna, revisa primero el brasero y, si sigue igual, llámanos para limpiar la salida de humos.
