Antes que la especie, lo que más importa es que la leña esté seca: una encina húmeda calienta menos y ensucia más que un pino bien seco. Dicho eso, no todas las leñas son iguales.
| Leña | Calor | Duración | Ensucia | Para qué |
|---|---|---|---|---|
| Encina | Muy alto | Larga, buenas brasas | Poco | La mejor para calentar |
| Olivo | Muy alto | Larga | Poco | Excelente; arde despacio |
| Roble | Alto | Larga | Poco | Muy buena; tarda en secar |
| Haya | Alto | Media | Poco | Buena para el día a día |
| Fresno | Alto | Media | Poco | Arde bien y prende fácil |
| Frutales | Alto | Media | Poco | Buena, con olor agradable |
| Pino | Medio | Corta | Más, por la resina | Para encender |
| Chopo | Bajo | Muy corta | Medio | Para encender |
Maderas duras para calentar
La encina, el olivo y el roble son maderas densas: arden despacio, dan brasas que duran horas y, bien secas, dejan poco hollín. Son las mejores para pasar la noche con la estufa.
Maderas blandas para encender
El pino y el chopo prenden muy rápido, así que vienen muy bien para arrancar el fuego. Para calentar duran poco, y el pino, si se quema húmedo o a fuego lento, deja más creosota.
Ojo al comprar por peso
La leña húmeda pesa más, así que al comprarla por kilos pagas agua. Pide leña seca y compruébalo como te contamos en qué leña quemar para ensuciar menos.
