Una estufa de leña con buen control del aire puede aprovechar del 55 al 75 % del calor de la leña, según el Ministerio para la Transición Ecológica. Mal usada, aprovecha mucho menos y ensucia el tubo en pocas semanas. La diferencia está en cuatro costumbres.
1. El aire: mucho al encender, menos después
Las estufas suelen tener dos entradas de aire. La de abajo, el aire primario, aviva las brasas y se usa sobre todo al encender. La de arriba, el aire secundario, quema los gases del humo y mantiene limpio el cristal.
- Al encender, abre todo. Te explicamos cómo en cómo encender sin humo.
- Cuando el fuego esté hecho, cierra poco a poco.
- No lo cierres del todo: con muy poco aire se forma hollín y monóxido de carbono.
2. El calor se regula con la leña, no con el aire
Es el consejo más útil de la guía del Ministerio: si quieres menos calor, echa menos leña; no ahogues el fuego cerrando el aire. Mejor cargas pequeñas y frecuentes que llenar la estufa hasta arriba, y añade troncos cuando todavía haya llama.
3. Nada de fuego lento toda la noche
Cargar la estufa y cerrar el aire para que dure hasta la mañana es la forma más rápida de llenar el tubo de creosota: el humo sale frío, se condensa en el conducto y se pega. Y la creosota es la que arde en un fuego de chimenea.
Un termómetro magnético en el tubo ayuda: la guía del Ministerio sitúa el humo entre 150 y 200 °C. Por debajo, el humo condensa y ensucia.
4. Leña seca
Con una humedad del 10 al 20 %. Según la misma guía, la leña al 20 % emite alrededor de un 75 % menos que la que está al 30 %. Para elegirla, mira qué leña calienta más.
El cristal
Si el cristal se ennegrece en poco tiempo, casi siempre es leña húmeda o poco aire secundario. Para limpiarlo, con la estufa fría, un papel de periódico húmedo mojado en la propia ceniza quita el negro sin rayar.
La puerta y la ceniza
- Revisa el cordón de la puerta: si está gastado, entra aire sin control y la estufa no se deja regular.
- Deja una capa de unos 2 centímetros de ceniza en el fondo: protege las brasas y facilita el siguiente encendido.
- El resto, con la estufa fría, a un cubo metálico. Si tienes huerto, mira cómo aprovechar la ceniza.
Y una vez al año, la limpieza
Por bien que la uses, el tubo de una estufa se ensucia, sobre todo en los codos. Hay que limpiarlo al menos una vez al año, y más si la estufa trabaja a diario. Con nosotros, 135 € con la cámara incluida, o 100 € si en tu pueblo juntamos cinco o más el mismo día. Más detalles en limpieza de estufas de leña.
Fuentes: Ministerio para la Transición Ecológica, «Cómo contribuir desde casa a cuidar del planeta y de las personas: quema de leña» · EPA Burn Wise, tips for a better burn
