Una chimenea sucia avisa antes de dar un susto. Si notas alguna de estas señales, es momento de limpiarla.
1. El humo vuelve a la casa
Es la señal más clara: el conducto está estrecho de hollín o hay algo que lo tapa, como un nido. Con el humo puede entrar también monóxido de carbono, que no se ve ni se huele. Todas las causas, en por qué revoca mi chimenea.
2. Cuesta encenderla y tira mal
Si el fuego tarda en arrancar o tienes que dejar la puerta abierta para que tire, el humo no circula bien por el conducto.
3. Huele a hollín con la chimenea apagada
Ese olor ácido, que se nota más en días de lluvia o de calor, suele venir de los restos de creosota pegados al conducto. Lo explicamos en olor a humo con la chimenea apagada.
4. Caen trozos negros al hogar
Escamas o trozos de hollín que caen solos son señal de que la capa del conducto ya es gruesa.
5. El cristal de la estufa se ennegrece enseguida
Si quemas leña seca y aun así el cristal se pone negro en poco tiempo, la estufa no tira como debería.
6. Oyes pájaros o caen ramitas
Un nido o un atasco en el conducto impide salir al humo. Mira cómo lo solucionamos en retirada de nidos y atascos.
7. Hace más de un año de la última limpieza
Aunque no notes nada, si ha pasado un invierno entero desde la última vez, toca. Te lo explicamos en cada cuánto hay que limpiar la chimenea.
Si oyes un rugido en el tubo
Puede ser un fuego de chimenea. Si el conducto ruge, crepita con fuerza o salen chispas y llamas por arriba: llama al 112, cierra la entrada de aire de la estufa o de la chimenea, no eches agua al hogar y sal de casa con todos. Más en fuego de chimenea: qué hacer.
